
Los que pensamos que con dos gobiernos socialistas a cuestas podríamos ver definitivamente que la “política del chorreo” y la iniquidad de la distribución del ingreso que se instauró durante el Imperio de los Chicago Boys de Pinochet desaparecería, hoy estamos sintiendo que la oportunidad de vivirlo ya se esta esfumando.
Cifras hay para repartir, distintos organismos, “think tank”, economistas, y fuentes informativas nos llenan de guarismos y porcentajes… están de sobra cuando solo basta con recorrer las calles de nuestra comuna para vivenciarlo…
A las 6:00 de la mañana los consultorios de nuestra comuna están atiborrados de colas por espera de “números” para asegurar una atención medica… atención que muchas veces queda igualmente condicionada por la falta de equipamiento, recursos o disponibilidad de horas medicas.
El auge (como si fuera un juego de palabras) de
La educación con la figura de “sostenedores” y “subvenciones compartidas” condiciona nuevamente el derecho igualitario a la instrucción y a la formación de todos los ciudadanos y ciudadanas. Sin ser un secreto existen alumnos y alumnas que deben caminar kilómetros para acceder a establecimientos educacionales, o en los barrios de nuestras comunas profesores deben instruir a cursos con 40 o más alumnos en donde la “educación personalizada” deja de ser una característica evidente, esfuerzos existen y muchos todos en las manos de los profesores y profesoras de nuestras comunas. Otra vez, con altas “mensualidades” o “cuotas”, la ley del mercado regula el acceso universal de este derecho constitucionalmente garantizado. Una sala de clases con 40 y más alumnos difiere mucho de colegios ligados a entes privados o congregaciones religiosas que dentro de su “oferta educacional” brindan gimnasios, canchas de futbol, teatros y salones audiovisuales, en donde las clases de carpintería o mecánica del curriculum educacional de
En los 80´ la clase político-militar entregó al Mercado Privado garantías elementales ciudadanas como la Salud y la Educación que irónicamente se consolidaron durante los 90´ en los consecutivos gobiernos Concertacionistas donde debíamos “Crecer con Igualdad” y nos prometieron “estar contigo”
La alternancia del poder siempre es sana, pero no debe mezclarse con la concentración (no confundirse con concertación) del poder, con esto ¿que esperanza existe que las cosas puedan mejorar integralmente si se consolidara para el 2009 un Gobierno Aliancista y las elecciones presidenciales fuesen ganadas por Sebastian Piñera (que a luces de los expertos es el mayor beneficiado de las políticas económicas instauradas en dictadura) o cualquier ícono de Derecha… estimado lector ¿se imagina que sucedería si el conglomerado Aliancista detentara tanto el poder económico y el político…?
Ha existido tanto tiempo para cambiar las cosas, para incluir a los excluidos, cuando asumió el primer presidente concertacionista muchos ciudadanos y ciudadanas sentimos que era la oportunidad de re armar un Chile para todos… en donde nadie sobre, donde nadie espere subsidios y dadivas, si no que todos sin excepción tengamos el derecho de “estar ahí”.

